Mostrar mensagens com a etiqueta heróis possíveis. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta heróis possíveis. Mostrar todas as mensagens

9.12.16

mini série documental bbc | GCE | 6 episódios 

(vale a pena espreitar os comentários..)







30.11.16

Informe General sobre unas Cuestiones de Interés para una Proyección Pública 
(1977) 
Pere Portabella 


Informe general II 
(2016), Pere Portabella 







11.8.14

CNT

o sentido de oportunidade
a institucionalização da estrutura
o pré nomes para as coisas - (playground antes)
o trabalho dos sindicatos
a hist. da cnt
a poética do falhanço


-----------------
1/15/14 at 4:55 PM

Eu acho que a cnt criou coisas muito interessantes, identifico-me. Só que a partir daqui queria inverter o exercício e lutar um pouco contra essa identificação, e é um caldo enorme.. aquilo cai tudo aos bocados.  Para começar, sendo uma estrutura anti-poder ganhou imenso poder... e teve que escolher: virar leninista (as in: aproveitar movimentos de base e criar chefias sólidas) ou agoniar com as suas próprias contradições. E foi que aconteceu: agoniou com as suas próprias contradições, porque não era possível outra maneira. O que isso representa para mim é uma fuga na história, é mesmo um gap. Tem um lado absoluto de inaptidão, essa bela palavra. No dia do levantamento, quando o golpe foi travado em Barcelona, o presidente da Generalitat chamou os chefes da cnt e disse: "meus amigos a cidade é vossa, vou bazar" e os gajos recusaram mandar naquilo, parece uma comédia de adolescentes que dizem para eles próprios "bem, nós não queriamos o poder, portanto, agora e quê?..." Claro que toda a pureza ideológica foi ao ar, mas foi de uma maneira disfuncial, bruta, cheia de discussões. Os milicianos não deixavam de disparar mas estavam sempre voltados para trás a opinar sobre a sua organização ...  É um caos. 

4.8.14





En deux disques et 36 plages, musiciens, chanteurs, écrivains, acteurs s’interrogent et créent à partir de l’histoire de Buenaventura Durruti, une dédicace sans nostalgie et pleine d’actualité. 

Participation d’Abel Paz, auteur de Buenaventura Durruti, un anarchiste espagnol.

31.7.14

EL CORTO VERANO DE LA ANARQUÍA DE BARCELONA
























Barcelona, julio de 1936. Treinta mil milicianos, anarcosindicalistas de la CNT, armados con fusiles viejos y algunas ametralladoras, se echan a la calle para frenar al ejército golpista. Treinta mil locos, treinta mil cuerdos, treinta mil hombres y mujeres soñando despiertos, derrotan a las tropas del general Goded. Durruti, García Oliver y Ascaso lideran la lucha. Durruti cae herido: una bala le roza el pecho y otra la frente. Protegido tras una barricada, ve caer a Ascaso, su compañero de tantos años de lucha, quien, con una actitud quijotesca, suicida, se ha arrodillado en mitad de la calle, desprotegido, afinando la puntería para acertar al francotirador que desde el cuartel de Atarazanas diezma las líneas de los anarquistas. Una lluvia de balas le destroza el pecho. Los anarquistas, presos de un furor incontenible, se lanzan en estampida sobre los muros del cuartel. Abren un boquete en ellos y se introducen a través de él, acabando con la resistencia.
Los anarquistas alzan el cuerpo de Ascaso en brazos. Tiene la frente atravesada por un balazo y un reguero de sangre le baja por las mejillas. Aún tiene los ojos abiertos. Durruti y Garcia Oliver lo ven pasar, mientras la muchedumbre estalla en gritos “¡Han matado a Ascaso!”. Observan su cuerpo alejándose, sacudiéndose sobre los hombros de los compañeros de la CNT. Se miran incrédulos. Durante unos segundos el estupor se apodera de ellos. Pero no hay tiempo para el duelo. Enseguida se recobran. Se levantan de nuevo. Se dirigen al edificio de la comandancia militar, que se rinde tras unos minutos de lucha. La rebelión ha fracasado en Barcelona. El pueblo en armas ha derrotado a la reacción, al fascismo, y un viento como nunca antes sopló en España recorre las calles de Barcelona.
“¡Viva la FAI! ¡Viva la anarquía! ¡Viva la CNT! ¡Compañeros! ¡Hemos derrotado a los fascistas! ¡Los combatientes obreros de Barcelona han vencido al ejército!” gritan. El mundo nuevo que traen los anarquistas en sus corazones comienza a edificarse en Barcelona. Empieza el corto verano de la anarquía. Es el verano de la esperanza, el verano de la emancipación del proletariado. Nunca antes hubo tanta ilusión en los ojos de ningún español. La clase obrera española, sufridora de incontables agravios, que había soportado el hambre, la miseria, la represión y la muerte a manos de los patronos, dirige por primera vez en la historia su propio destino. La ciudad afila sus calles con los puños en alto de sus habitantes. Barcelona es, durante dos meses, la ciudad de la clase obrera.
Lo que ocurrió después está en los libros: comunismo libertario, esperanza, desunión más tarde; Durruti muerto en Madrid; lucha entre comunistas y anarquistas, con el posterior triunfo de los primeros; desarticulación de las asociaciones anarcosindicalistas; llegada de las tropas del general Yagüe y victoria de los nacionales; cuarenta años de oscuridad.
Pero yo aún puedo sentir aquel viento de libertad, aquellas voces emocionadas, el coraje de aquellos obreros dispuestos a morir para frenar al fascismo. Una energía tan poderosa como aquella no puede destruirse con una derrota. El carácter de aquel pueblo fue derrotado, pero nunca podrá ser destruido. Se transformó. Se convirtió en una fuerza inmaterial que hoy vive en los corazones de muchos. Siempre pensé que los españoles tienen algo de anarquistas, que no puede ser casualidad que este país, anomalía histórica y política, fuera el único de Europa con más anarquistas que comunistas. Hay una parte de aquella Barcelona en cada pueblo, en cada barrio, en cada ciudad. Hay una parte de aquella Barcelona en cada hombre y cada mujer que levanta su voz contra la opresión. El corto verano de la anarquía de Barcelona puede convertirse en la larga primavera de la justicia social. Por eso se teme tanto a la izquierda en España: porque aquel sol del verano de Barcelona, aquella luz, puede disipar, en cualquier instante, la oscuridad que atravesamos.



Javier Nix Calderón 

28.7.14

-|-eskorbuto-|-



Cerebro de mono, tripa de sapo,
rabo de rata, esencia de lapo
Regla de monja, semen de gato,
ojo de buitre, nariz de payaso
Flores de años, camas de asfalto
juego de tiempos, corre caballo
Grito de espanto …
¿Dónde está el porvenir
que crearon nuestros viejos?
¿O es acaso esta puta mierda en la cual vivimos?

20.7.14

Vivancos: el revolucionario apacible

José Álvarez / Ars Operandi 

La Sala CajaSur-Gran Capitán acoge desde principios de este mes la exposición de pinturas de Miguel García Vivancos, realizada por la Obra Social y Cultural CajaSur aportando fondos propios de la entidad, una colección de óleos sobre lienzo fechados entre 1963 y 1971, donde Vivancos despliega su habitual repertorio temático: paisajes campestres, fiestas, vistas de pueblos, interiores y bodegones llenos de color y detallismo, una visión personal melancólica y tranquila que situó al pintor como uno de los más importantes pintores naif de la segunda mitad del pasado siglo.

Lo cierto es que la azarosa vida de Miguel García Vivancos, hoy considerado el más internacional de los pintores naifs españoles, distó mucho de tener relación alguna con las artes plásticas en más de la mitad de su discurrir, y no fue hasta que Vivancos cumplió 50 años, cuando el antiguo revolucionario y luego disciplinado militar al servicio de la República tomase telas y pinceles con un propósito claro de subsistencia en plena posguerra mundial; pero, con tanta fortuna, que llevó a Picasso a decir de sus obras que “obliga al que las contempla a amar su pintura".

Miguel García Vivancos nació en Mazarrón, en la provincia de Murcia, el 19 de abril de 1895, aunque pronto marchó con la familia a Barcelona, donde comenzó a trabajar y a militar en el anarcosindicalismo desde fechas tempranas. Su carrera como hombre de acción de la C. N. T. está ligada a los momentos más duros del sindicalismo español. Los hombres de acción eran la respuesta armada al terrorismo blanco ejercido por la patronal a través de pistoleros a sueldo para combatir al movimiento obrero. Desde la C. N. T. se forma el grupo “Los Solidarios”, del que formaron parte inicialmente, y además de diversos colaboradores directos y personas de confianza, Eusebio Brau y Alfonso Miguel, catalanes; Rafael Torres Escarpín y Francisco Ascaso, aragoneses; Aurelio Fernández, asturiano; Gregorio Suberviela, castellano; Buenaventura Durruti, Antonio El Toto y Manuel Campos Torinto, leoneses; Bargutia, vasco, y los levantinos Ricardo Sanz y Miguel García Vivancos.

-->De i a d: García Vivancos, García Oliver, Louis Lecoin, Pierre Odéon, Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti (Poble Espanyol. Montjuïc. Barcelona, mayo de 1931)
“Los Solidarios” comienzan entonces a buscar fondos para la causa de todas las maneras posibles, incluidos atracos a bancos e instituciones y extorsiones a empresarios. Este modo de financiación procuró al grupo dinero en metálico con el que armarse y establecer una sólida infraestructura.

La actividad de “Los Solidarios” no se limitaba a las actuaciones armadas. Editan revistas y periódicos como Crisol, de distribución gratuita entre los militantes anarquistas, financian la Librería Internacional de París -más un centro de apoyo a refugiados anarquistas que librería-, costean escuelas gratuitas, ayudan a trabajadores en huelga y a los familiares de los sindicalistas asesinados… La osadía del grupo era enorme: en octubre de 1923 se las ingeniaron para comprar 1.000 rifles y 200.000 cartuchos de la marca Gárate y Anitua, en Eibar, los cuales trasladaron y almacenaron en Barcelona, esperando usarlos en un gran levantamiento armado que, al fracasar, supuso la devolución al fabricante, quien las aceptó como “mercancía devuelta” . Esto da idea de la gran eficacia organizativa del grupo.

A la vez, van cayendo bajo las balas los objetivos anarquistas: el cardenal Soldevila, en Zaragoza, el ex gobernador de Bilbao, González Regueral, en León, Ramón Laguía, jefe de los pistoleros del Libre, en Manresa, y otras personas que se habían significado activamente en la represión contra el movimiento obrero . Por parte de “Los Solidarios”, el primero en caer será Eusebio Brau, muerto por disparos de la Guardia Civil en septiembre de 1923, dos días después del atraco al Banco de España en Gijón, al ser descubierto el grupo en Oviedo. García Vivancos marcha entonces con Durruti a París para atentar contra el pretendiente carlista don Jaime, al que no logran localizar, por lo que regresan a Barcelona. Torres Escarpín, Ascaso y Fernández buscan en San Sebastián a Martínez Anido infructuosamente, ya que este se hallaba a resguardo en La Coruña temiendo las represalias anarquistas antes de ser nombrado Alto Comisario de Marruecos. Aún así, le siguen hasta allí, sin lograr encontrarlo, al parecer descubiertos por uno de sus escoltas. Las detenciones, los enfrentamientos con la policía son continuos. También son abatidos por la policía secreta Suberviela y Campos, en 1924 , y Ascaso es detenido acusado del asesinato de Soldevila. Con la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera, la represión contra los anarquistas aumenta. El nuevo régimen decreta la ilegalización de la C. N. T., la clausura de sus locales y la prohibición de sus periódicos, como Solidaridad Obrera, el de mayor circulación, y se ordena fichar a todos los militantes anarquistas. García Vivancos es detenido y condenado a tres meses de cárcel por desórdenes públicos. Tras ser puesto en libertad se exilia a Francia con otros compañeros de “Los Solidarios”, donde prosiguen sus actividades contra la Dictadura.


Mandos del XII Cuerpo de Ejército con el comandante de la 25º División García Vivancos (al centro) durante la toma de Belchite (06-09-1937)
A inicios de 1925 el grupo decide marchar a América con la idea de potenciar el movimiento obrero y desencadenar la revolución en el continente americano. Recalan en Cuba, México, Perú y Chile, comprobando que la clase obrera, pese a la opresión soportada y a la general miseria, carece totalmente de conciencia revolucionaria, resultando imposible encontrar apoyo alguno a su causa. En Chile, una parte de “Los Solidarios”, entre ellos García Vivancos, abandona el grupo para volver a Francia, embarcando en Valparaíso.

Sus actividades clandestinas prosiguen y a la llegada de la II República está envuelto en las sublevaciones de la F. A. I. y en la oposición a las líneas moderadas anarcosindicalistas, pero en febrero de 1936 actúa de mediador entre anarquistas y frentepopulistas para aunar las fuerzas de ambos bloques con vistas a las elecciones. En julio de 1936, tras luchar en las calles y frenar la sublevación facciosa en Barcelona, García Vivancos forma junto a Jover y García Oliver la columna “Los Aguiluchos”, con la que parten al frente la última semana de agosto. A partir de entonces García Vivancos se alinea como defensor de la República, anteponiendo la disciplina a la actitud revolucionaria, consciente de la necesidad de dotar a las milicias de un orden que supusiera una mayor efectividad en el combate.

Durante la guerra, García Vivancos está presente en diversos episodios como la Batalla de Teruel, donde cae herido. Será ascendido a teniente coronel, ostentando el mando de las divisiones 24º y 25º. El último tramo de la guerra lo pasará como jefe de la zona fronteriza de Puigcerdá, donde organiza la evacuación de cerca de 100.000 personas, cuidando de que no se produzcan desmanes durante la retirada de las tropas. Al fin pasa la frontera el 13 de febrero de 1939.

El destino de García Vivancos es el mismo que el de aproximadamente la mitad del más de medio millón de españoles que pasaron los Pirineos huyendo de la represión de las tropas franquistas: los campos de concentración franceses, un nombre que, en muchos casos, se da a una simple playa rodeada de alambradas. Pasa en los campos de concentración cuatro años, hasta que es liberado por la Resistencia, a la que se une, luchando contra los nazis hasta la liberación de Francia en 1944.

Vivancos vistiendo el uniforme de teniente coronel del Ejército de la República Española

 
La posguerra en Francia es de gran dureza, y más para un exiliado español. García Vivancos y su compañera Pilar subsisten desempeñando diversos trabajos, los que se ofrecen. A través de un conocido entra a trabajar con un emigrado ruso propietario de un pequeño negocio artesanal de venta de pañuelos y chales de seda pintados a mano. Vivancos comienza entonces a pintar por vez primera y, poco a poco, va aprendiendo la técnica y el secreto de los colores, de una forma práctica. Mediante tesón y esfuerzo, Vivancos consigue adquirir los conocimientos necesarios para pintar, produciéndose una verdadera revelación en el ánimo del antiguo revolucionario. El descubrimiento de la creación pictórica supone un deseo para Vivancos de dedicar su esfuerzo a la pintura. Se siente un hombre nuevo y sabe que en esta capacidad artística que ha descubierto se encuentra su futuro.

Deseoso de conocer alguna opinión autorizada sobre su pintura, decide ir a ver a Picasso a París y mostrarle al maestro sus obras. Picasso se convertirá desde ese momento en su gran valedor. Su apoyo no se limita a unas palabras afectuosas, sino que llama a Marie Cuttoli, marchante, quien introduce a Vivancos en los círculos coleccionistas, que comienzan a comprar su obra. Con el paso de los años, personajes populares como Pablo Neruda, los Rothschild, Dora Maar, Anthony Quinn, Greta Garbo, Helena Rubinstein, Kirk Douglas o François Mitterrand junto a otros muchos reputados coleccionistas adquirirán lienzos de Vivancos, quien vive en los 50 y 60 una exitosa carrera.

Tulipes, 1968
Nostálgico de su patria, y conocedor de su delicado estado de salud, solicita permiso oficial para regresar a España, que se le concede en 1970, retornando al fin en noviembre de 1971.

Vivancos elige Córdoba para establecerse. En París un amigo, exiliado como él, le había recomendado la ciudad andaluza, en la que vivía su hermano, como la más indicada para su salud por su clima seco. Vivancos llega con Pilar y sus hijas, Elena y Sara, radicándose en el barrio de Ciudad Jardín. Pronto toma contacto con intelectuales y coleccionistas, como Castilla del Pino y Leandro Jimena, así como con artistas, y su casa es frecuentemente visitada, lo que preocupa a sus nuevos amigos, dada la antigua significación política de Vivancos, que se comporta con sencillez y una cierta ingenuidad, teniendo en cuenta que la dictadura aún duraría cuatro años más. Todavía son objeto de una discreta vigilancia, pues en ambientes policiales la familia es señalada como “miembros del anarquismo internacional”, e incluso sufrirán las molestias de llamadas anónimas. Vivancos, muy quebrantado de salud, aunque con buen aspecto y un admirable porte a sus 77 años, a los dos meses de su llegada es ingresado en el Hospital Provincial, donde fallece el 23 de enero de 1972.

L'eglise de Tosse (Landes), 1967

Martigues, 1966
En octubre de ese mismo año, la galería Studio 52, propiedad del fotógrafo José Jiménez Poyato, quien la dirigía junto al crítico Francisco Zueras, organiza la primera exposición póstuma del pintor. Ya en el mes de abril, Sara Vivancos, quien había comenzado su carrera artística, expone en la Sala Céspedes del Círculo de la Amistad. La familia decide entonces intentar la aventura como galeristas e inaugura la Galería Vivancos en la calle Doce de Octubre. La existencia de la galería es corta, aunque da tiempo a acoger una interesante programación que incluirá a nombres como Juan Molina, Ginés Liébana, Gerardo Delgado o José Ramón Sierra, así como una doble exposición de arte joven cordobés entre los que se incluyen artistas como José María Báez, José María García–Parody, Rafael Cabrera y la propia Sara Vivancos. En junio de 1975, la galería acoge la antológica dedicada a Miguel García Vivancos. Tras un total de 11 exposiciones, la galería cerrará sus puertas, marchando entonces la familia a vivir a Italia.

Artículo del periodista cordobés Eladio Osuna en el Correo de Andalucía dando cuenta de la exposición póstuma de Vivancos en Studio 52

Córdoba acogerá aún dos exposiciones más del pintor. En 1989 la titulada Vivancos, que también visitaría las ciudades de Jaén y Murcia. En 1995 son las salas de la Caja Provincial de Ahorros las que acogen la muestraCentenario de Vivancos. La actual exposición Vivancos, que se lleva a cabo en la Sala CajaSur-Gran Capitán, muestra la colección de lienzos del pintor perteneciente a los fondos pictóricos de CajaSur. La exposición, realizada con la colaboración de la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí, realizará posteriormente una itinerancia por diversos pueblos de la provincia cordobesa.

7.7.14

Belchite enquanto falência da guerra como imagem literária, romântica..


11/18/13 at 2:41 AM

Sobre a ideia de guerra romântica (e fluxo geral em direcção a espanha) diz Christopher Hitchens:
 
"The suport of many european intelectuals and poets for the greek war of independence, the greek revolution against the Ottoman empire in the 1820´s, where the most famous figure is of course George Gordon, also known as Lord Byron, english poet who died for the freedom of Greece. That is what gives birth to the romantic movement witch is a big influence troughout the next century."
 
Diz também Hitchens sobre o golpe em espanha e a resposta do movimento operário internacional:
 
"In Spain it is true that a number of writers and intelectuals and poets were associated to the fight, but the ranks of the International Brigades were largely made of jewish workers from the Eastend in London, welsh and scotish coalminers, engeniers from the netherlands... And here´s what I think is the crutial thing: The german labour movement, the biggest and best organized labour movement in europe go hunder Hitler without a shot being fired. They´ve seen the same thing happening in Austria in 1934, seen the workers in the streets of Viena reduced to rumble by artillery with bear resistance. Seen one after the other, the great achievments of the european labour movement just fall to fascism and decided that not in Spain, in Spain we´re gonna draw the line. The working class is gonna fight back now. They shall not pass was the slogan."
 
Ainda os heróis românticos
 
e a Banda Desenhada:
 
(se por algum motivo estranho não conheceres o Corto, diz-me)
In July 1936 the Spanish civil war begins and it will last until May 1939. Corto joins the International Brigades fighting with John Cornford (son of the English poet Frances Cornford Croft, grandson of Darwin). Then we lose track of Corto. In January 1941, in the story “The Scorpions of the Desert” Cush, says, “It seems Corto Maltese disappeared during the Spanish Civil War.” We also learn that Corto sent a hawk, Al –Andaluz, to Cush from Spain.
Did he disappear in 1936 after the “last romantic adventure,” the Spanish Civil War? It could be, but apparently there is a letter written by Pandora in which she says that Corto and Tarao, now of a certain age, went to live with her and her children (who consider them as “uncles”).
 
Esta história é deliciosa, parágrafo na página da wikipédia sobre a Simone Weil: 
 
"Em julho de 1936, com a eclosão da Guerra Civil Espanhola, Simone juntou-se à causa republicana. Mesmo sendo míope e frágil, recebeu um rifle e foi incorporada a uma unidade de anarquistas. Sem nenhum preparo para a vida militar, ela quase que imediatamente enfiou o pé numa panela de óleo fervente e teve de ser resgatada por seus pais, que a mandaram para Assis, na Itália, para recuperar-se. Desanimada com as atrocidades que havia visto seu próprio lado cometer, Simone reafirmou seu pacifismo."